En una noche
de noviembre salgo a caminar al bosque guiándome por la hermosa luz de la luna
llena que se ha apoderado del gran e infinito cielo,
Algo me lleva
hacia ese lugar...
No puedo
controlarlo...
Camino sin rumbo
alguno...
Solo camino...
Siento las
hojas secas quebrar bajo mis pies,
Puedo sentir
el frío que hacía en aquella oscuridad,
Siento que el
ruido de los arboles me hablan,
Tengo miedo.
Me concentro y sigo hacia esa
energía que me llama por mi nombre...
Camino y camino.
La voz se siente cada vez más
cerca,
Mi piel mis manos ya tullidas por
el frío no saben dónde sujetarse,
No puedo observar nada,
Todo está oscuro,
Queda poco,
Doy dos pasos y he llegado a mi
destino,
La voz del silencio.
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